martes, 4 de marzo de 2025

LA HISTORIA DEL OCHOYMEDIO

Uno de los clubs más importantes, por trayectoria e influencia, de la historia en España es el Ochoymedio El club indie por excelencia abrió sus puertas en el año 2000 en Madrid y resultó definitorio para acercar la música independiente a la mayoría. Era el momento de crear una alternativa a la hegemonía de la música electrónica, especialmente al house y a los sucedáneos bacalas de finales de los 90 y establecer una nueva escena discotequera fundamentada en el pop alternativo, algo totalmente rupturista en aquel momento. 

El Ocho comenzó a andar cuando Belén Chanes (DJ Manazas) y Luís Garcia Morais (Luiliminili), que tenían el grupo L-Kan, decidieron aceptar la oferta de Juan Carlos Alonso, consistente en crear una sesión para los viernes en la sala Flamingo, en cuya empresa gestora trabajaba. Rápidamente se les un David Pardo (David Smart 

Allí se desarrolla un proyecto novedoso, rabiosamente moderno y sin prejuicios a la hora de pinchar el llamado tontipop madrileño mientras los asistentes chupaban piruleta. La sala Flamingo cerró en el año 2011, dejando una pintada en el local donde se podía leer Fucking Zara!  y el club se muda a un nuevo hogar. La sala Bult es el sitio elegido, con un aforo que dobla al del anterior local pero que tras unos meses de adaptación consiguen llenar y desde allí se explota un fenómeno que han seguido otros muchos clubs e implementado en otras ciudades. El indie se vuelve mainstraim y el moderneo impone su estética en amplios sectores de la juventud que adopta los postulados del hipsterismo. Indie y moderno se asimilan reciprocamente en dos etiquetas que comienzan a diluirse entre ellas. ¿Os acordáis lo cool que era ser hipster? Sin el Ochoymedio nunca hubiera pasado. 

Quien sí pasó por el club fueron nombres como el Columpio Asesino, La Casa Azul, Sigue, Sigue Sputnik,  Franz Ferdinand, C Tangana, Rosalía y hasta Lady Gaga. Son algunos de los artistas y grupos de una lista que impresiona y pone en valor el trabajo de un trío que ha hecho historia en la cultura clubbing. 

Pero El Ocho no sólo ha sido un espacio para conciertos de esos grupos que tanto molan, en el club se ha dado una gran importancia a la figura del deejay y han hecho una gran labor por mezclar géneros y estilos de diferentes tiempos, algo con lo que también rompieron en su momento donde los géneros se encontraban muy estancos en sus espacios demasiado puristas. Y es que el Ocho ha sido pop en su sentido más amplio, abriendo el espectro hasta donde se pueda. Dance, rock, electropop, electroclash, disco, sonidos urbanos... pocos fueron los límites a la hora de bailar. 

Desde el año pasado el club volvió a cambiar de casa y ahora reside en el legendario Joy Eslava. Con doble sesión semanal sigue en plena vigencia demostrando como ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos y ofreciendo una mayor, si cabe, variedad sónica. 

Por cierto, por mucho que se dijera en los foros, nunca hubo garrafón. 

viernes, 14 de febrero de 2025

CAP 3000; EL OVNI QUE ATERRIZÓ EN BENIDORM

Benidorm hoy se conoce como la meca del turismo masivo, lo kitsch y el veraneo para jubiletas que cogen sitio desde las seis de la mañana en su playa. Benidorm es seguramente lo contrario a lo cool, a lo guay y al estar en tendencia. El resurgimiento de su festival de música le ha dado, en los últimos años, un nuevo empuje y seguramente deberíamos de poner en valor a Benidorm, darle una vuelta de tuerca y construir un relato que ensalce su identidad histórica en cuestiones asociadas al show y las discotecas. 

Su historia moderna comenzó con el desarrollismo franquista y la explotación del turismo como industria estratégica para el país. De esta manera Benidorm empieza a transformarse de un pequeño pueblo pesquero a una ciudad con hoteles y edificios cada vez más altos donde se hospedaban unos foráneos con ganas de sol, playa pero también marcha y diversión. 

En un primer momento, el municipio alicantino se configuró como una de las primeras localidades en España en abrazar el turismo y lo hacía intentando sorprender al visitante con proyectos que, aunque hoy nos pueda sorprender, estaban encajados en cierta vanguardia cultural. Uno de ellos fue la creación de la discoteca CAP3000, alrededor de la cual hay una enorme leyenda, que por un lado aumenta su impacto en el imaginario colectivo, pero por otro lado también dificulta el discernir lo real de la fantasía. Algo que, incluso, juega a favor del interés por esta historia. En el año 1969 se inauguró el club, una fecha que no queda del todo detallada y que según a la fuente que se acuda alude un año distinto, desde el mencionado 69 hasta el 1972. La sala era espectacular, tenía una forma de platillo volador gigante de más de 80 toneladas de hierro y capacidad para 3000 personas, lo que le otorgó el título de “discoteca más grande de Europa”. 

La cabina era un helicóptero real que el dueño del garito trajo desde la base de Torrejón y allí, uno de los primero deejays en pinchar fue Juan Santamaría, nombre imprescindible para el clubbing hispano y trotamundos de gran cultura musical que, en aquel momento, venía de Ámsterdam a ganarse la vida en el bullicioso y pujante Levante español. Siendo uno de los precursores de lo que años más tarde se llamó la Ruta del Bacalao, Santamaria trajo a CAP3000 discos de importación de países como EE.UU, Reino Unido, Francia o Alemania. Iba más allá de la típica música española que no dejaba de sonar en cualquier garito o pista de baile apuntalada en estilos como la rumba, canción ligera, flamenco... Él impregnó a Cap3000 de su impronta, moderna y rupturista, siendo un club que iba más allá de la oferta musical de siempre. Cuando abandonó Benidorm dejó a los mandos de la cabina a Flippo DJ, era el año 1975. En ese momento se instaló en la sala el primer rayo láser del país, un efecto que impactaba a todos los asistentes que se dejaban caer por la pista de baile. La discoteca se consolidó como uno de los lugares más modernos del continente y lo sorprendente es que no se ubicaba en ninguna de las grandes capitales como Londres, París o Berlín, estaba en Benidorm. 

Además de las sesiones de los pinchadiscos CAP3000 también fue en espacio de conciertos donde actuaron estrellas como James Brown o Gary Glitter. Cuenta la leyenda que en su inauguración también pasó por allí Led Zeppelin pero parece que en realidad eso nunca sucedió, al menos, yo no he encontrado ningún documento que de fe de ello. 

Benidorm no llevó bien el paso del tiempo, se masificó, no supo vender bien su oferta a las nuevas generaciones y perdió interés y prestigio. Seguramente no sepamos contar en este país nuestra historia como lo hacen los anglos con la suya.  

Hoy el OVNI más marchoso del mundo es la discoteca KU e intenta ser protegido de su derribo derivado de los planes urbanísticos de la ciudad desde el grupo socialista del Ayuntamiento de Benidorm por su valor histórico y cultural. Sería un acierto para preservar nuestra historia popular, el imaginario colectivo y valorizar lo que ha supuesto el fenómeno de las discotecas para las sociedades en la segunda mitad del Siglo XX. Sobre todo, si tienen la proyección e importancia que acaparó CAP3000, el platillo volante con capacidad para 3000 personas, de ahí su nombre, repleto de terrícolas con ganas de baile y fiesta que aterrizó hace décadas en el mejor de los sitios, Benidorm. 

foto arriba encintrada en web alicanteplaza

foto abajo encontrada en web slovenly